viernes, 16 de enero de 2026

SEGUNDO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO - CICLO A

SEGUNDO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO - CICLO A

Domingo 18 de enero de 2026

 

PRIMERA LECTURA:

Te hago luz de las naciones, para que seas mi salvación (Is 49, 3. 5-6)

Lectura del libro de Isaías.

Me dijo el Señor: «Tú eres mi siervo, Israel, por medio de ti me glorificaré». Y ahora dice el Señor, el que me formó desde el vientre como siervo suyo, para que le devolviese a Jacob, para que le reuniera a Israel; he sido glorificado a los ojos de Dios. Y mi Dios era mi fuerza: «Es poco que seas mi siervo para restablecer las tribus de Jacob y traer de vuelta a los supervivientes de Israel. Te hago luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra».

Palabra de Dios.

 

SALMO:

Sal 39, 2 y 4ab. 7-8a. 8b-9. 10 (R.: cf. 8a y 9a)

R.  Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

V.  Yo esperaba con ansia al Señor;

él se inclinó y escuchó mi grito.

Me puso en la boca un cántico nuevo,

un himno a nuestro Dios. /R.

V.  Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,

y, en cambio, me abriste el oído;

no pides holocaustos ni sacrificios expiatorios;

entonces yo digo: «Aquí estoy». /R. 

V.  «—Como está escrito en mi libro—

para hacer tu voluntad.

Dios mío, lo quiero,

y llevo tu ley en las entrañas». /R. 

V.  He proclamado tu justicia

ante la gran asamblea;

no he cerrado los labios, Señor, tú lo sabes. /R. 

 

SEGUNDA LECTURA:

A vosotros, gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo (1 Cor 1, 1-3)

Comienzo de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios.

Pablo, llamado a ser apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, y Sóstenes, nuestro hermano, a la Iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados por Jesucristo, llamados santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro: a vosotros, gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

Palabra de Dios.

 

R.  Aleluya, aleluya, aleluya.

V.  El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros; a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios.

R.  Aleluya, aleluya, aleluya.

 

EVANGELIO:

Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo (Jn 1, 29-34)

+  Lectura del santo Evangelio según san Juan.

En aquel tiempo, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó:

«Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: “Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo”. Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel». Y Juan dio testimonio diciendo: «He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: “Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo”. Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».

Palabra del Señor.