sábado, 29 de septiembre de 2018

DOMINGO XXVI DEL TIEMPO ORDINARIO

Comentario del Evangelio
"El que no está contra nosotros está a favor nuestro"
Son los elementos que marcan la palabra de Dios que hoy escuchamos: Jesús no es envidioso y hemos de protegernos del escándalo. Permitidme que me detenga en el primero
Jesús no vive su misión como algo exclusivo. Es más desde el comienzo asoció a sus discípulos a la tarea de la evangelización. ¡Ojalá todos profetizasen y todos expulsasen demonios y todos hiciesen el bien!
En muchos ámbitos de la vida social, las personas son generosas para reconocer el bien que hacen los de su bando y bastante mezquinas para reconocer cualquier bien que pudieran hacer los que no piensan como ellos.
Tristemente esto también puede ocurrir en algunos ámbitos eclesiales donde solo valoramos lo que hacen “los nuestros”. Llega el tiempo de ampliar nuestro corazón y reconocer con generosidad todo el bien que acontece a nuestro alrededor. El bueno se alegra del bien realizado aunque no lo haya hecho él.
De la misma manera, la Iglesia no debe tener un sentido patrimonial del Evangelio ni del bien. No tenemos ningún derecho reservado, ningún copyright que debamos proteger. Al contrario. Deberíamos sentirnos contentos de que Jesús sea anunciado, de que otros hagan el bien, aunque no se denominen cristianos o aunque no piensen como nosotros.
No estamos en tiempos de defender las diferencias, sino de cooperar con todos los que de una manera u otra buscan la verdad y el bien absolutos.
Además, la división es una fuente de escándalo para los que nos contemplan. Y “Ay del que escandalice”

Carta del párroco

 Ante el nuevo curso.

Retomamos el curso pastoral después del paréntesis veraniego y lo hacemos con pleno convencimiento de que El Señor nos llama a la evangelización por múltiples caminos. Este curso, también el plan pastoral diocesano nos invita a poner el acento en el anuncio del evangelio, especialmente a los que todavía no lo han acogido en su corazón.
Con ese empeño, renovada nuestra confianza en el Señor, hemos comenzado este fin de semana un nuevo curso Alpha, en el que, en un clima distendido y acogedor renovamos el anuncio del Evangelio de Jesucristo y los fundamentos de la vida cristiana.
También acaban de comenzar un nuevo grupo de vida cristiana, siguiendo las indicaciones de la vicaría de Evangelización. En estos grupos,  utilizando la metodología de la acción Católica (ver-juzgar-actuar) los participantes intentan, no solo conocer el evangelio, sino irlo integrando en su día a día. La vida cristiana no es solo lo que ocurre el domingo en misa, sino las consecuencias que ese encuentro con el Señor-Jesús tiene para toda nuestra existencia. La vida familiar, laboral, social…
Estos grupos de vida irán surgiendo en la medida que haya personas interesadas, por eso os animo a que no dejéis de comentar conmigo vuestras inquietudes y vuestros deseos. Si hay quien desea caminar en la vida de fe no faltarán quien los acompañe en este camino apasionante.
En el consejo pastoral se planteó también la posibilidad de realizar una asamblea parroquial en el mes de noviembre, coincidiendo con el día de la Iglesia diocesana y la semana de corresponsabilidad en la parroquia que ya iniciamos el año pasado un poco tímidamente y que este año pensamos repetir. Espero que entre todos seamos capaces de llevarla a término.
Otro aspecto que no puede faltar en la vida de la parroquia es la oración. Sin oración, las actividades que realicemos corren el riesgo de convertirse en un juguete sin pilas, al que hay que empujar todo el rato. Sólo Cristo tiene el poder de mover los corazones con su Espíritu. Nosotros estamos llamados a ponernos a sus órdenes.
Además de la capilla abierta todo el día y de los grupos que se dedican expresamente a la oración, como es la Adoración Nocturna, yo tengo mucha ilusión en la adoración continua los primeros viernes de mes. Iniciativa que ya comenzamos el curso pasado y que puede servir como el signo parroquial de que queremos que toda la vida de nuestra parroquia brote de la Eucaristía, celebrada y adorada.
Aunque las cosas materiales pueden tener menos importancia, hemos aprovechado el verano para sustituir las ventanas de hierro de las aulas de catequesis y de los salones parroquiales por ventanas más eficientes. En este proceso hemos sido ayudados por una subvención de la Junta de Andalucía con fondos de la unión europea. La subvención ha cubierto el 60% del coste, pero aun así ha supuesto una inversión de más de 9000€ que nos han prestado y que iremos devolviendo poco a poco.
Mucho más querría contaros en este comienzo de curso, pero tiempo tendremos  de comunicarnos, utilizando también la última página de la hoja parroquial, donde además de otras noticias de la Iglesia Diocesana y universal, iré contándoos ilusiones, proyectos y actividades que vayan realizándose en la parroquia.
Un fuerte abrazo
Vuestro párroco

sábado, 22 de septiembre de 2018

CENA PRESENTACIÓN ALPHA EN LA PARROQUIA

CENA PRESENTACIÓN ALPHA

Alpha consiste en 10 encuentros semanales y un fin de semana de retiro. La gente que en este curso descubre o redescubre la fe no se queda en Alpha: se incorpora a la parroquia. Alpha es eficaz porque está diseñado para apelar a la persona en sus diversas facetas: la dimensión sociable (cada sesión Alpha incluye una cena en la que está prohibido hablar de religión), la dimensión intelectual (se imparten muchas charlas –o se ponen en vídeo- tratando temas básicos para entender el cristianismo y posibilitar una opción plena por él) y la dimensión experiencial (avanzado ya el curso, se reza y se anima a la gente a tener experiencia espiritual del amor de Dios, abrirse a “sentir a Dios”).




DOMINGO XXV DEL TIEMPO ORDINARIO

Comentario al Evangelio (Fray Juan Huarte Osácar Convento de San Esteban, Salamanca)
“ EL QUE ACOGE A UN NIÑO COMO ÉSTE EN MI NOMBRE, ME ACOGE A MÍ ”
Evangelio según San Marcos 9, 30-37
El discípulo de Jesús ha de seguir sus pasos. Es así como va aprendiendo a discernir las huellas de su presencia en el camino de la vida y a comprometerse en el servicio desinteresado a los hermanos. Conlleva en ocasiones dolorosas renuncias personales, y en todo momento una entrega generosa e ineludible, sin distracciones, con los que constituyen el punto de mira del evangelio: el “niño”, presencia simbólica de los más vulnerables e indefensos. 

¿Seguimiento arduo y difícil? Sí, por no decir imposible, cuando la persona llamada se deja arrastrar por falsos sueños de superioridad que la aíslan de los demás y la enclaustran en la amarga servidumbre de la envidia y la ambición. No tanto, cuando “la sabiduría que procede de lo alto” orienta, impulsa e impregna de sencillez evangélica sus motivaciones más hondas y cada una de sus acciones. Quien acoge consciente y solidariamente a un “niño”, sin restricciones ni limitaciones, acoge al mismo Jesús como enviado de Dios.

jueves, 20 de septiembre de 2018

NUEVO CURSO ALPHA



     Te invitamos a la cena, de presentación del nuevo Curso Alpha, que se celebrará el próximo día 28 de septiembre a las 20,30 horas en el salón parroquial de San Félix de Valois. 
     Te esperamos

miércoles, 19 de septiembre de 2018

LAS REFORMAS DE FRANCISCO LLEGAN A LAS DIOCESIS

El Papa Francisco saluda al obispo auxiliar José Cobo, durante un encuentro con los nuevos obispos en el Vaticano. Foto: Vatican Media
"ALFA Y OMEGA"
Los auxiliares de Madrid y Barcelona participan en el Vaticano en el curso para nuevos obispos. El pontificado de Francisco ha entrado en una fase, el de la ejecución de las reformas, destaca el madrileño José Cobo. Ahora toca aplicarlas en las diócesis

«Aquello de los príncipes nos queda muy lejos. Nos lo comentaban en broma los seminaristas de los Legionarios de Cristo que nos atendían en Roma: “Sí que ha cambiado el perfil de los obispos… ¡Se os ve mucho más normales!».

Más allá de la anécdota, José Cobo se lleva de su participación en el curso para la formación de nuevos obispos que cada año organiza la Congregación para los Obispos «una gran experiencia de comunión» con el Papa y entre los cerca de 140 participantes procedentes de todo el mundo. Una comunión muy engrasada ya entre los tres nuevos auxiliares del cardenal Osoro en Madrid y los dos del cardenal Juan José Omella, que configuraron la participación española en el curso celebrado del 5 al 13 de septiembre: «Estamos en comunicación continua sobre los proyectos en una y otra diócesis», desvela Cobo. Además, «también ellos viven en comunidad, con un estilo de trabajo similar al nuestro».

Pero la renovación que impulsa Francisco en el episcopado no se queda en Madrid y Barcelona. Cobo pudo comprobar que sus perfiles no eran muy distintos de los del resto, la mayoría antiguos «curas de parroquia y con experiencia en las periferias», que reaccionaron con la misma sorpresa a la noticia de su nombramiento. «¿Obispo yo? ¡Si no doy el perfil!».

¿Qué espera el Papa de ellos? «Las prioridades que se nos han pedido son básicamente estas: la pasión por el Evangelio y la cercanía a las personas», responde el auxiliar madrileño. Buena parte de los instructores del curso han sido obispos de América Latina, algunos cercanos a Óscar Romero, que presentaron un modelo de evangelización en el que la misión de la Iglesia es inseparable de «las causas de los pobres». «La misión se puede plantear desde unos u otros parámetros, y hay que elegir, porque no es lo mismo afrontar la evangelización pensando en los más pobres de cada lugar, y a partir de ahí que cale a todo el mundo, o hacerlo pensando en las élites culturales», resume Cobo.

Son líneas muy claras en la exhortación Evangelii gaudium, el documento programático del pontificado de Francisco. «Pero no fuimos a Roma a que nos adoctrinaran. Ni siquiera a recibir unos conocimientos teóricos para que nos aprendiéramos la lección y ya está. Más bien se nos ofrecieron una serie de líneas generales y muy sugerentes para que podamos nosotros aplicarlas en nuestras diócesis. Partiendo no tanto desde una mirada hacia dentro de la Iglesia, sino hacia fuera, pensando en la situación del mundo o en la relación de la Iglesia con la cultura y las demás confesiones religiosas».

jueves, 30 de agosto de 2018

DOMINGO XXII DEL TIEMPO ORDINARIO

COMENTARIO AL EVANGELIO
Evangelio: Marcos (7,1-23): La voluntad de Dios humaniza
1. El evangelio, después de cinco domingos en que hemos estado guiados por Jn 6, retoma la lectura continua del segundo evangelio. El tema es la oposición entre mandamientos de Dios y tradiciones humanas. La cuestión es muy importante para definir la verdadera religión, como se ha puesto de manifiesto en la carta de Santiago. El pasaje se refiere a la pregunta que los fariseos (cumplidores estrictos de la tradiciones de los padres) plantean a Jesús, porque algunos seguidores suyos no se lavan las manos antes de comer. La verdad es que esta es una buena tradición sanitaria, pero convertida en precepto religioso, como otras, puede llegar a ser alarmante. Es el conflicto entre lo esencial y lo que no lo es; entre lo que es voluntad de Dios y lo que es voluntad de los hombres en situaciones religiosas y sociales distintas.

2. Este conjunto de Mc 7,1-23 es bastante complejo y apunta claramente a una redacción y unificación de tradiciones distintas: unas del tiempo de Jesús y otras posteriores. Son dos cuestiones las que se plantean: 1) la fidelidad a las tradiciones antiguas; 2) el lavarse las manos. En realidad es lo primero más importante que lo segundo. El ejemplo que mejor viene al caso es el de Qorbán (vv.9-13): el voto que se hace a Dios de una cosa, por medio del culto, lo cual ya es sagrado e intocable, si no irreemplazable. Si esto se aplica a algo necesario a los hombres, a necesidades humanas y perentorias, parece un “contra-dios” que nadie pueda dispensar de ello. Si alguien promete algo a Dios que nos ha de ser necesario para nosotros y los nuestros en tiempos posteriores no tendría sentido que se mantenga bajo la tradición del Qorbán. Los mismos rabinos discutían a fondo esta cuestión. La respuesta de Jesús pone de manifiesto la contradicción entre el Qorbán del culto y el Decálogo (voluntad de Dios), citando textos de la Ley: Ex 20,12;21,17;Dt5,16;Lv 20,9). Dios, el Dios de Jesús, no es un ser inhumano que quiera para sí algo necesario a los hombres. Dios no necesita nada de esas cosas que se ponen bajo imperativos tradicionales. La religión puede ser una fábrica inhumana de lo que Dios no quiere, pero si lo quieren los que reemplazan la voluntad de Dios para imponer la suya.

3. Los mandamientos de Dios hay que amarlos, porque los verdaderos mandamientos de Dios son los que liberan nuestras conciencias oprimidas. Pero toda religión que no lleva consigo una dimensión de felicidad, liberadora, de equilibrio, no podrá prevalecer. Si la religión, de alguna manera, nos ofrece una imagen de Dios, y si en ella no aparece el Dios salvador, entonces los hombres no podrán buscar a ese Dios con todo el corazón y con toda el alma. La especulación de adjudicar cosas que se presentan como de Dios, cuando responden a intereses humanos de clases, de ghettos, es todo un reto para discernir la cuestión que se plantea en el evangelio de hoy. Esta es una constante cuando la religión no es bien comprendida. Jesús lo deja claro: lo que mancha es lo que sale de un corazón pervertido, egoísta y absurdo. La verdadera religión nace de un corazón abierto y misericordioso con todos los hermanos.

viernes, 10 de agosto de 2018

DOMINGO XIX DEL TIEMPO ORDINARIO


COMENTARIO AL EVANGELIO: 
Juan (6,41-51): “Yo soy” el pan de vida

1. El contraste entre la Ley del AT y la persona de Jesús es una constante en el evangelio de Juan. Frente a la Ley y su mundo, y especialmente frente a la interpretación y manipulación que hacían los judíos, el evangelio propone a Jesús como verdadera “verdad” de la vida. Por eso mismo, los autores de San Juan se inspiran en la Sabiduría divina a la hora de interpretar el AT y de lo que Jesús ha venido hacer como Palabra encarnada. En el AT se hablaba de la Sabiduría divina que habría de venir a este mundo (cf Pro 1,20ss; 8; 9,1ss; Eclo 24,3ss.22ss; Sab 7,22-8,8; 9,10.17) como Palabra para iluminar en enseñar la forma de llevar a cabo el proyecto salvífico de Dios. Por eso mismo, en este discurso de Jn 6 se tienen muy en cuenta estas tradiciones sapienciales como de más alto valor que el mismo cumplimiento de los preceptos de la Ley. Y en Jn 6 se está pensando que Jesús, la Palabra encarnada, es la realización de ese proyecto sapiencial de Dios.

2. El evangelio de hoy nos introduce en un segundo momento del discurso del pan de vida. Como es lógico, Juan está discutiendo con los «judíos» que no aceptan el cristianismo, y el evangelista les propone las diferencias que existen, no solamente ideológicas, sino también prácticas. Su cristología pone de manifiesto quién fue Jesús: un hombre de Galilea, de Nazaret, hijo de José según se creía ¿cómo puede venir del cielo? Es la misma oposición que Jesús encuentra cuando fue a Nazaret y sus paisanos no lo aceptaron (Mc 6,1ss). Las protestas de los oyentes le da ocasión al Jesús joánico, no de responder directamente a las objeciones, sino de profundizar más en el significado del pan de vida (que al final se definirá como la eucaristía). Pero ahí aparece una de las fórmulas teológicas joánicas de más densidad: yo soy el pan de vida. Y así, el discurso sapiencial se hace discurso eucarístico.

3. La presencia personal de Jesús en la eucaristía, pues, es la forma de ir a Jesús, de vivir con Él y de El, y que nos resucite en el último día. El pan de vida nos alimenta, pues, de la vida que Jesús tiene ahora, que es una vida donde ya no cabe la muerte. Y aunque se use una terminología que nos parece inadecuada, como la carne, la «carne» representa toda la historia de Jesús, una historia de amor entregada por nosotros. Y es en esa historia donde Dios se ha mostrado al hombre y les ha entregado todo lo que tiene. Por eso Jesús es el pan de vida. Harían falta muchas más páginas para poder exponer todo lo que el texto del evangelio de hoy proclama como “discurso de revelación”. El pan de vida, hace vivir. Esta es la consecuencia lógica. Casi todos los autores reconocen que estamos ya ante la parte eucarística de Jn 6.

4. Aparece aquí, además, uno de los puntos más discutidos de la teología joánica: la escatología, que es presentista y futura a la vez. La vida ya se da, ya se ha adelantado para los que escuchan y “comen” la “carne” (participación eucarística”). Pero se dice, a la vez, que será “en el último día”. Esto ha traído de cabeza a muchos a la hora de definir qué criterios escatológicos se usan. Pero podemos, simplificando, proponiendo una cosa que es muy importante. La vida que se nos da en la eucaristía como participación en la vida, muerte y resurrección de Jesús no es un simulacro de vida eterna, sino un adelanto real y verdadero. Nosotros no podemos gustarla en toda su radicalidad por muchas circunstancias de nuestra vida histórica. La eucaristía, como presencia de la vida nueva que Jesús tiene como resucitado, es un adelanto sacramental en la vida eterna. Tendremos que pasar por la muerte biológica, pero, desde la fe, consideramos que esta muerte es el paso a la vida eterna. Y en la eucaristía se puede “gustar” este misterio.

viernes, 27 de julio de 2018

DOMINGO XVII DEL TIEMPO ORDINARIO

COMENTARIO AL EVANGELIO
“Comieron, se saciaron y sobró”
1. El evangelio de hoy está tomado de San Juan. Sabemos que el c. 6 es una de las obras maestras de la teología y la catequesis de San Juan, y por ello se ha escogido este capítulo, que se nos servirá en cinco domingos para que la comunidad pueda enriquecerse con esta alta y hermosa catequesis del pan de vida. Hoy se nos lee el milagro (el signo, mejor) de la multiplicación, que sirve de introducción a toda la reflexión posterior. Es uno de los signos con los que está elaborada la narrativa del evangelio de Juan y que ha sido muy comentada entre los especialistas. En realidad es el que más semejanzas tiene con los relatos de la multiplicación de los panes de los sinópticos (cf Mc 6,30-44; 8,1- 10), aunque nos propone algunos detalles que pueden servir muy bien a la teología propia de este evangelista.
2. Estaba cercana la Pascua, la gran fiesta judía, lo que enmarca muy bien las pretensiones teológicas del evangelista. De hecho, hay algunos elementos que nos recuerdan momentos de la vida del pueblo en el desierto: las penurias, el hambre, la intervención de Moisés, el maná… Jesús pregunta a sus discípulos qué pueden hacer con tanta gente como les sigue e inquiere cómo darles de comer. Es como el relato de Eliseo de la primera lectura; y Andrés, uno de los primeros discípulos, señala, no inocentemente, a alguien que tiene como un tesoro en aquella situación: cinco panes y dos peces ¿se los puede guardar para sí? ¡No es posible!. Vemos que la solución del dinero para comprar pan para todos es imposible, porque el dinero muchas veces no es la solución del hambre en el mundo.
3. El milagro de Jesús consistirá precisamente en hacer que el pan se comparta y se multiplique sin medida. No se saca de la nada, sino de poco (aunque para aquél joven es mucho). Pero el joven no se lo ha guardado para sí, y Jesús ha hecho posible que el compartir el pan sea compartir la vida. La gente vio a Jesús como un profeta (otra referencia al texto de Eliseo) y considerando que querían hacerlo rey por este gesto extraordinario se marcho a la soledad. Lo que vendrá después será una reflexión de la teología de cómo Dios comparte su vida con nosotros, por medio de Jesucristo. ¿Es posible decir muchas más cosas de este relato o signo milagroso? No es útil hacer grandes alardes de tipo histórico sobre cómo han nacido este tipo de relatos de la multiplicación de los panes y qué hecho concreto y memorable sustenta una narración o una tradición como esta.
4. En este caso de Juan sabemos muy bien que a las pretensiones del evangelista, como es su costumbre, este “signo/sêmeion” (él no les llama milagros) le sirve de base y de apoyo para construir el extraordinario discurso del pan de vida, como el maná que viene del cielo, que ha de leerse en domingos sucesivos, y que vine a continuación de nuestro relato. Todas las aportaciones originales o difíciles que se han dado sobre el particular no nos llevaría ni a solucionar la historicidad de este tipo de hechos, ni a remediar el hambre en el mundo. Pero sí hay una cosa clara: sea así o de otra manera lo que sucediera en un hecho memorable de Jesús, entre sus discípulos y las gentes que le seguían, el hambre no se arregla con milagros ni con dinero. El camino es, como el texto lo pone de manifiesto: compartir lo que se tiene en beneficio de todos. ¿Podría ser de otra manera? ¡Desde luego que no! La Iglesia y la humanidad entera están llamadas a “reproducir” este milagro, este “signo” del compartir, entre tantos grupos y tantos pueblos que no pueden comer ni pagar la deuda que los empobrece. Otro tipo de lectura e interpretación de nuestro relato no tendría sentido hoy. La “apologética” del poder divino y extraordinario de Jesús o de Dios no daría de comer a tantos que hambrean lo necesario.

jueves, 5 de julio de 2018

DOMINGO XIV TIEMPO ORDINARIO

COMENTARIO DEL EVANGELIO
A lo largo de sus tres años de vida pública, Jesús no va consiguiendo que su evangelio del Reino de Dios sea admitido por el pueblo judío. Tampoco por sus paisanos de Nazaret. En efecto, Jesús no vuelve a su pueblo para hacer una visita a su familia y a sus compatriotas, sino para revelarles el evangelio que trae de parte de Dios. La compañía de discípulos le avala como un «maestro», como un “rabí”. La fama de Jesús como sanador y hacedor de milagros era conocida por los nazarenos. Así que las cinco preguntas que se hacen sus antiguos vecinos acerca del origen humilde de su familia, de su oficio como obrero de la construcción y de no haber sido discípulo de ningún doctor de la ley no están encaminadas a desacreditar su brillantez como maestro –que es como se ha interpretado siempre esta escena–. Casi con toda seguridad el rechazo de sus paisanos al mensaje de Jesús en la sinagoga de Nazaret fue debido a las cosas tan novedosas y revolucionarias que dijo: el Reino de Dios condensado en las Bienaventuranzas. Esto no encajaba con las creencias de la tradición familiar y con las del pueblo, que esperaban un mesías político y salvador del yugo imperial de los romanos. Por eso se asombraron, "estaban fuera de sí", se escandalizaron y se indignaron ante el discurso de Jesús. El Nazareno contesta al rechazo de sus paisanos con un dicho sobre los profetas, cuyos mensajes siempre fueron críticos con los gobernantes y con la vida de los judíos, como vemos en la primera lectura del profeta Ezequiel. "Ningún profeta es bien recibido entre los suyos" (Jer 11,21). La incredulidad y la hostilidad contra Jesús y contra los profetas provienen, pues, de lo crítico y de lo incómodo que resulta su mensaje. Por la misma razón, Jesús no hizo milagros entre sus paisanos, porque el fin de sus milagros no era demostrar el poder portentoso que tenía, su omnipotencia, para así poder acreditar sus palabras –aunque este el sentido con el que han sido entendidos y predicados los milagros desde la comunidad primitiva (cf. Hech 2,22) y por toda la tradición milenaria cristiana–. Los milagros que realizó Jesús eran expresión del Reino de compasión y de misericordia con el dolor de las personas. Por eso resultaban un escándalo para quienes rechazaban ese Reino de Dios. No es extraño que todas esas actitudes de los judíos y de los vecinos de Nazaret llegaran a producir el asombro de Jesús ante el rechazo de la nueva vida que él mostraba y predicaba.

     La mención de los discípulos al principio del relato tiene una gran importancia porque sirve de contraste con la actitud de rechazo de los nazarenos. Se dice que seguían a Jesús. En Marcos, el seguimiento no tiene principalmente el sentido físico de ir detrás, sino que fundamentalmente se refiere a que trataban de identificar su vida con la de Jesús (cf. Mc 2,15; 10,32; 15,41). Por ello, en Nazaret los discípulos aprendieron una lección muy importante de cómo iba a ser en el futuro la aceptación de su predicación sobre el Reino de Dios.

viernes, 15 de junio de 2018

ENCUENTRO DE ACOMPAÑANTES

¿Para qué?

El Encuentro Diocesano de Acompañantes, con el lema «Llamados a acompañar», quiere ser un espacio de comunión donde ahondar en esta tarea fundamental en la vida mental de nuestras comunidades parroquiales.
La Acción Católica General pone al servicio de las parroquias de Jaén toda su experiencia, su metodología y materiales concretos para ayudar a niños, jóvenes y adultos a encontrarse con Jesucristo y vivir la comunión con él, ayudándoles a convertirse en discípulos misioneros.

¿Para quiénes?

Los destinatarios de este Encuentro Diocesano de Acompañantes son:
1Catequistas que quieren dar pasos para que su quehacer sea cada vez más un acompañamiento de sus catecúmenos de modo que estos tengan una relación personal con el Señor y progresen en su proceso de fe.
2Monitores, animadores o acompañantes de grupos parroquiales que quieren conocer o profundizar la propuesta de la Acción Católica General.

3Cristianos que nunca han acompañado pero quieren descubrir las claves de este proceso. 
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4Coordinadores parroquiales de catequesis o de grupos diversos. xxxxxx xx xxxxxxxxx xxxxxxxxxxx xxxxxxxxxxxxxxx x

¿Cómo?

Por un lado, se trabajará la fundamentación del acompañamiento y la propuesta concreta que ofrece la ACG, con su metodología, materiales y recursos.
Se combinarán momentos de fundamentación en común con sesiones de trabajos en grupos, en los que se concretará la labor del acompañamiento en las diferentes etapas vitales:
  1. Niños (Jesús es el Señor).
  2. Adolescentes (Testigos del Señor).
  3. Jóvenes.
  4. Adultos.

sábado, 26 de mayo de 2018

DOMINGO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD

COMENTARIO DEL EVANGELIO
   Hoy es el domingo de la Santísima Trinidad. En él celebramos de un modo especial que Dios nos ha revelado su intimidad. De alguna manera, la palabra “Dios” se ha quedado pequeña para llamar al Dios que hemos conocido en Jesucristo. Gracias a Jesucristo hemos aprendido a llamar a Dios “Padre”. Padre suyo y Padre nuestro. El creador de toda la tierra se nos ha manifestado en Jesús como el padre cercano que se preocupa por la suerte de sus hijos. 
   También como aquel que no se conforma con ser obedecido servilmente, sino que aspira a ser amado. Jesucristo también se nos muestra como el que ha recibido del Padre todo el poder y la gloria. Jesucristo es todo (Dios de Dios) pero recibiéndolo del Padre. Por eso quien afirme que Jesucristo es menos que Dios Padre, está hablando mal del Padre. Reconocemos a Cristo como el Señor de nuestra vida y de toda la creación. Y reconocemos al Espíritu presente en nuestras vidas y motor de la vida de la Iglesia.
       El Espíritu Santo, el regalo eterno del Padre a su Hijo, ha sido derramado ahora sobre nuestros corazones, permitiéndonos participar de la misma vida divina. Solo queda conmoverse por el gran amor con que Dios nos ha amado y nos ha abierto el corazón para compartir su vida con nosotros.

sábado, 19 de mayo de 2018

DOMINGO DE PENTECOSTÉS.

COMENTARIO AL EVANGELIO

Hay una costumbre antigua que puede ayudarnos a entender el significado del don del Espíritu Santo. Se trata de la costumbre de “dejar algo en prenda”. Habitualmente estaba ligado a un préstamo. El receptor del préstamo “dejaba algo en prenda” como prueba de que devolvería lo prestado, en este sentido es equivalente al aval que hoy se requiere al solicitar un préstamo. También la prenda podía estar ligada con la marcha de una persona. Cuando alguien tiene que ausentarse podía dejar algo en prenda como garantía de que iba a volver. En el extremo, una persona podía quedarse “en prenda” de otra, como por ejemplo ocurre en la historia de José, cuando Simeón queda “en prenda, mientras sus hermanos van a llevar las provisiones a su tierra (Gn 42, 19s). Pues bien el Espíritu es la “prenda” de la salvación.
Jesucristo sube al cielo, es decir, participa de la gloria de su Padre, y ha prometido volver, para que nosotros también participemos de esta misma vida divina. Mientras viene nos deja “en prenda” su Espíritu Santo. Por un lado El Espíritu Santo es garantía de que Cristo es veraz (Él dará testimonio de mí, dice el Señor), y por otro, el Espíritu es ya participación en la misma vida divina. mientras caminamos por este mundo, a la espera del encuentro definitivo con Cristo, el Espíritu nos irá dando la vida que recibe del Padre, La vida de Cristo que Él ha querido compartir con nosotros.

sábado, 12 de mayo de 2018

VIGILIA DE PENTECOSTES

El próximo Sábado, día 19 de mayo, tendremos en nuestra Parroquia de San Félix de Valois, una Vigilia de Pentecostés.
Comenzará con la misa de 20:30 horas, a continuación habrá Exposición del Santísimo, donde realizaremos una Oración para pedir la Efusión del Espíritu Santo. Os esperamos

CURSO DE ACOGIDA ORGANIZADO POR EL ARCIPRESTAZGO

Mañana lunes, día 14 de mayo: segunda jornada del Curso de Acogida en la parroquia de Cristo Rey:

- Consecuencias Pastorales, a cargo de D. Francisco Rosales

- Actitudes básicas a cargo de D. Luis María Salazar

El horario será de 20:00 h.  a  21:30 h. 

Está dirigido a los feligreses de nuestras Parroquias.